¿Te gustan las leyendas? Soy Frankelda es una cinta que te hará palpitar: es una obra artesanal, un hito, un sueño tejido cuadro a cuadro, que no solo pretende entretener, sino también susurrarnos que la imaginación, con sus miedos y luces, es más potente de lo que creemos.
Soy Frankelda es una precuela se la mini serie de HBO “Frankelda´s Book of Spooks”, y la cinta es muy especial, ya que es el primer largometraje mexicano realizado completamente en técnica de stop-motion.
Los hermanos Arturo Ambriz y Roy Ambriz, del estudio Cinema Fantasma, se propusieron levantar un proyecto que pasara de la escala de la serie a una epopeya hecha a mano.
En un contexto donde la animación digital lo domina casi todo, su apuesta por lo físico, lo táctil, lo humano, es una declaración de principios.
El centro de la historia es Frankelda, una escritora mexicana del siglo XIX cuyos relatos de terror han sido sistemáticamente menospreciados. Harta de la ignorancia, Frankelda decide embarcarse en un viaje interior —y exterior— para enfrentarse a sus propios monstruos literarios, para restaurar el equilibrio entre ficción y realidad.
A su lado está el príncipe atormentado Herneval, quien le ofrece compañía en ese reino onírico donde la luz se mezcla con sombra.
Detrás de lo que ves, hay una odisea creativa. Para esta película se construyeron más de 140 marionetas, 50 escenarios (algunos de hasta 10 metros cuadrados), todo en Ciudad de México, sin pantallas verdes, todo real, todo físico.
La cámara se mueve entre telones de teatro y fábricas de sueños, cada cuadro es una pintura, cada muñeco un suspiro. Y ahí está el mayor logro: hacerlo visible para nosotros, los espectadores. Porque lo que hay en pantalla no solo se ve bien… se siente bien.
El tono: terror gótico y fantasía mexicana
La película abraza lo oscuro sin dejar de lado lo poético. Hay monstruos, hábilmente diseñados, hay paisajes que parecen sueños rotos, hay homenaje a la tradición mexicana —aluxes, ceibas, ecos de leyenda— sin caer en el cliché.
Pero también hay silencio, hay espera, hay la fuerza de una mujer que no se rinde ante el rechazo. Ese contraste —lo fantástico y lo humano— es lo que hace que la película no sea solo espectáculo, sino espejo.
Lo que funciona con magia
- La visualidad es única: ver un mundo completamente hecho a mano es un privilegio. Todo está animado cuadro por cuadro, con la shakespeariana paciencia del artesano.
- La voz de Frankelda: su deseo de contar historias, de ser escuchada, de convocar lo que se oculta, conecta con cualquiera que alguna vez sintió que su voz no iba a llegar.
- El valor de la técnica: en época de inteligencia artificial, animar a mano es una resistencia. Los hermanos Ambriz lo han declarado como un acto de humanidad.
- La identidad mexicana: sin adornos forzados, sin caricaturas fáciles, sino con raíces, con leyendas propias, con un imaginario que nunca pide permiso para brillar.
No obstante, no es perfecta. El ritmo por momentos puede perderse, algunas subtramas se sienten menos desarrolladas que otras. El viaje interior de Frankelda es poderoso, pero pueden quedar cabos sueltos para quienes buscan solo claridad. El encanto está en el misterio, en lo que no se dice, pero eso también puede frustrar.
Algunos espectadores podrían sentir que la película mantiene cierta distancia emocional, que el monstruo exterior a veces pesaba más que el interior… pero quizá esa es la intención: que miremos afuera para mirar adentro.
Pero como lector y habitante de este mundo que gira rápido, vale la pena entrar al mundo de Soy Frankelda. A que veas lo que se mueve suavemente, tan cuidadosamente construido. A que reconozcas que cada gesto de marioneta es una palabra, cada escenario es un pensamiento, cada monstruo es un miedo que al fin pone rostro.
Y al terminar, saldrás con una cosa clara: que la imaginación tiene alas. Que la técnica importa, pero más importa lo que queremos decir con ella.
Frankelda no solo escribe monstruos: los enfrenta, los transforma, los libera. Y quizá algo de esa valentía se nos podría pegar.
Permítete mirar el stop-motion con ojos nuevos. Permítete temer. Permítete soñar.
Dirigida por: Arturo Ambriz, Roy Ambriz.
Con: Mireya Mendoza, Arturo Mercado Jr., Juan Pablo Monterrubio, Carlos Segundo, Luis Leonardo Suárez
Estudio: Cinema Fantasma
Sitio Oficial: wikipedia.org
Rating: PG-13 -Guia de Padres Recomendada; Mayores de 13 Años-
Fechas de Estreno: EE.UU. 02 – Nov, MÉXICO 23 – Oct