Los Minions tienen un talento muy peculiar: convertir el desastre en espectáculo. No importa si están intentando ayudar a un villano, comer un plátano o simplemente caminar de un lugar a otro; de alguna manera, siempre terminan provocando una catástrofe… y nosotros terminamos riéndonos.
Después de conquistar al público con la saga de Mi villano favorito y sus propias aventuras, los pequeños personajes amarillos regresan con Minions & Monsters (Minions & Monstruos), una película que decide llevar el caos a uno de los lugares más fascinantes de la historia del entretenimiento: el Hollywood de los años veinte.
Y sí, la premisa es tan delirante como suena. Pero precisamente ahí está su encanto. Se trata de una carta de amor al cine… narrada por los personajes menos preparados para hacerlo.
La historia nos cuenta cómo los Minions llegan a Hollywood en plena época dorada del cine mudo. Entre estudios cinematográficos, monstruos clásicos, cámaras gigantes y producciones imposibles, terminan convirtiéndose, casi por accidente, en estrellas de cine.
Sin embargo, como suele ocurrir con ellos, la fama dura poco. Todo se sale de control cuando una serie de monstruos queda libre, obligando a estos entrañables personajes a intentar salvar un desastre que ellos mismos provocaron.
La película juega constantemente con la historia del cine. Hay referencias al expresionismo alemán, a los grandes monstruos del cine clásico, al slapstick de figuras como Buster Keaton y Harold Lloyd, e incluso pequeños homenajes a los enormes sets de la época dorada de Universal. Pero lo mejor es que nunca necesitas reconocer esas referencias para disfrutarla.
Si las entiendes, sonríes. Si no las conoces, también te ríes. Ese equilibrio es uno de sus mayores aciertos, el humor de siempre… con una nueva ambientación.
Los Minions siguen siendo exactamente lo que esperamos de ellos: torpes, exagerados, caóticos y sorprendentemente adorables.
No intentan reinventar su personalidad porque realmente no lo necesitan. Lo que cambia es el escenario.
Hollywood se convierte en un enorme patio de juegos donde cualquier error puede terminar convirtiéndose en una escena de película. Y eso permite que la cinta juegue con persecuciones absurdas, monstruos gigantes, efectos especiales “artesanales” propios del cine de los años veinte y muchísimas situaciones físicas que recuerdan a las comedias clásicas.
Es un tipo de humor muy visual, muy rápido y muy universal. De esos que hacen reír tanto a un niño de cinco años como a un adulto que lleva siguiendo esta franquicia desde hace más de quince años.
Mucho más que chistes
Lo curioso de Minions & Monstruos es que, debajo de toda esa locura, hay una idea bastante bonita. La película habla sobre encontrar tu lugar incluso cuando pareces estar completamente fuera de sitio.
Los Minions siempre han buscado servir al villano más grande del mundo. Esa ha sido prácticamente su razón de existir. Pero aquí descubren otra posibilidad: quizá no necesitan seguir a alguien para convertirse en protagonistas de su propia historia.
Es un mensaje sencillo, pero funciona muy bien porque nunca se siente forzado. Llega entre explosiones, plátanos, persecuciones y monstruos gigantes. Y justamente por eso resulta entrañable.
Visualmente, la película aprovecha la estética del Hollywood clásico para crear escenarios llenos de detalles.
Los estudios cinematográficos, las calles, los viejos teatros y los laboratorios donde nacen algunos de los monstruos están diseñados con muchísimo cariño.
La iluminación juega constantemente con sombras enormes y contrastes que recuerdan a las películas de terror de principios del siglo XX, mientras que la animación mantiene ese estilo colorido y expresivo que caracteriza a Illumination.
No intenta competir con propuestas más realistas, prefiere divertirse.
Hay películas que funcionan perfectamente en casa, pero quizá esta no. Minions & Monstruos está construida para provocar carcajadas colectivas. Escuchar a toda una sala riéndose al mismo tiempo de un chiste visual o de una cadena interminable de accidentes es parte de la experiencia.
Además, el diseño sonoro, la música y la velocidad de la animación hacen que la pantalla grande sea el lugar ideal para verla.
¿Es para niños? Sí, pero no definitivamente.
Los pequeños encontrarán personajes divertidos, acción constante y monstruos simpáticos. Los adultos descubrirán referencias al cine clásico, bromas visuales muy inteligentes y un homenaje bastante cariñoso a los primeros años de Hollywood.
Minions & Monstruos entiende perfectamente qué hace funcionar a estos personajes: su enorme capacidad para convertir el desastre en diversión.
No pretende ser la película animada más profunda del año. Pretende hacerte reír durante noventa minutos y recordarte por qué seguimos disfrutando tanto de estas pequeñas criaturas amarillas.
Dirigida por: Pierre Coffin, Patrick Delage
Con: Pierre Coffin, Allison Janney, Christoph Waltz, Jeff Bridges, Jesse Eisenberg, Zoey Deutch, Trey Parker
Estudio: Illumination, Universal Pictures
Sitio Oficial: minionsmovie.com
Rating: PG-13 -Guia de Padres Recomendada; Mayores de 13 Años-
Fechas de Estreno: EE.UU. 01 – Jul, ESPAÑA 01 – Jul, MÉXICO 01 – Jul