Hay historias que comienzan con una invitación a descubrir un mundo extraordinario, mientras que otras nos recuerdan que, en ocasiones, basta con perder aquello que más queremos para atrevernos a cruzar las fronteras de lo desconocido.
Wildwood: El bosque salvaje, la nueva producción de LAIKA, es de esas: una aventura fantástica que combina el encanto de los cuentos clásicos, la emoción de una búsqueda desesperada y el extraordinario trabajo artesanal de la animación stop-motion (cuadro por cuadro).
Esta película representa uno de los proyectos más ambiciosos del estudio detrás de Coraline y ParaNorman.
La historia comienza en Portland, Oregón, donde conocemos a Prue McKeel, una adolescente decidida que está a punto de enfrentarse a una situación que cambiará su vida. Su hermano pequeño, Mac, es secuestrado por una misteriosa bandada de cuervos, un acontecimiento tan desconcertante como aterrador que la obliga a abandonar la seguridad de su entorno cotidiano.
Prue no está dispuesta a quedarse esperando. Convencida de que debe encontrar a su hermano, se aventura hacia el Bosque Impasable, un territorio misterioso que se oculta más allá de los límites de la ciudad y cuya existencia parece pertenecer a las leyendas.
Sin embargo, lo que encuentra al otro lado está muy lejos de ser un bosque convencional.
Acompañada por Curtis Mehlberg, un compañero de escuela bastante menos aventurero que ella, Prue comienza a descubrir un universo poblado por animales parlantes, personajes extravagantes, bandidos y figuras que parecen ejercer una enorme influencia sobre los habitantes de aquel lugar.
Lo que inicialmente parece una sencilla misión de rescate comienza a transformarse en algo mucho más grande. Wildwood no es solamente un territorio mágico que debe atravesarse para recuperar a un niño desaparecido: es un mundo con sus propias reglas, conflictos y heridas.
Mucho más que criaturas fantásticas
Uno de los aspectos más interesantes de la película es la manera en que construye su universo. El bosque no funciona simplemente como un escenario bonito para acompañar las aventuras de sus protagonistas. Es prácticamente otro personaje: un territorio dividido entre comunidades, gobernantes, soldados y grupos que persiguen intereses muy distintos.
Entre sus habitantes destacan Alexandra, una poderosa y peligrosa gobernante; Brendan, un líder de los bandidos; y la General, una imponente águila cuya presencia resulta fundamental en el equilibrio de fuerzas del bosque.
Detrás de esta aparente fantasía infantil encontramos temas bastante más complejos: el duelo, la ambición, el abuso del poder, la resistencia frente a la injusticia y la dificultad de aceptar que el mundo no siempre funciona como esperamos.
Particularmente interesante resulta la presencia del dolor como motor de algunas decisiones. La película plantea cómo una pérdida puede transformar a una persona y llevarla por caminos peligrosos cuando es incapaz de encontrar una manera saludable de seguir adelante.
No todos los antagonistas nacen de la maldad; algunos son personajes que han permitido que sus heridas determinen aquello en lo que se convierten.
Pero si hay algo que convierte a Wildwood en una experiencia cinematográfica especial, es su apartado visual.
LAIKA ha construido su reputación gracias a una técnica que requiere paciencia, precisión y una enorme cantidad de trabajo manual. A diferencia de las producciones realizadas completamente mediante animación digital, el stop-motion necesita que los personajes y escenarios físicos sean fotografiados cuadro por cuadro, modificando ligeramente sus posiciones para crear la ilusión de movimiento.
Y aquí el estudio lleva esa filosofía a una escala extraordinaria.
La producción involucró aproximadamente 230 marionetas y 132 escenarios físicos, además de más de 142,000 rostros impresos en 3D para dar vida a las expresiones de sus personajes. Son cifras que ayudan a comprender la dimensión del proyecto, pero lo verdaderamente impresionante es observar cómo todos esos elementos se integran para crear un universo coherente, lleno de texturas, movimiento y personalidad.
Sight and Sound+1
Los bosques, las construcciones, los animales y hasta los pequeños detalles de los vestuarios transmiten una sensación artesanal que difícilmente puede reproducirse de la misma manera mediante otros procedimientos. La combinación de escenarios físicos con efectos digitales permite ampliar todavía más las posibilidades de la puesta en escena.
La película tiene momentos que recuerdan a las grandes aventuras fantásticas de otras épocas, pero conserva esa identidad particular que ha convertido a LAIKA en uno de los estudios más interesantes de la animación contemporánea.
Una aventura sin miedo
Conviene advertir algo: aunque su apariencia pueda hacer pensar en una película infantil tradicional, Wildwood no es necesariamente una propuesta para los espectadores más pequeños.
Su clasificación es estrictamente para adolescentes y adultos, por la presencia de violencia fantástica intensa, imágenes sangrientas, temas delicados y algunos elementos que pueden resultar perturbadores.
Las batallas y determinados acontecimientos contrastan con la estética de cuento de hadas, recordándonos que este bosque no es precisamente un lugar seguro.
Por otra parte, su extensa duración y la cantidad de personajes, conflictos y explicaciones que introduce pueden hacer que algunos momentos resulten un tanto apresurados. La película tiene tantas ideas y tanto universo por explorar que, en ocasiones, parece que quisiera contar varias historias al mismo tiempo.
Sin embargo, sus virtudes son considerables. Prue y Curtis forman una pareja protagonista entrañable, la imaginación detrás de sus criaturas es extraordinaria y la aventura consigue mantener esa sensación de descubrimiento que tanto disfrutamos cuando una historia nos invita a explorar un lugar desconocido.
En el fondo, Wildwood: El bosque salvaje es una historia sobre crecer, descubrir nuestras propias capacidades y comprender que el mundo es mucho más complicado de lo que imaginábamos.
Prue comienza su aventura impulsada por el amor hacia su hermano, pero el camino que debe recorrer también la obliga a enfrentarse a sus propios miedos, cuestionar sus certezas y descubrir que la valentía no significa necesariamente dejar de sentir temor.
Es una historia que habla de la familia, pero también de la amistad, la responsabilidad y la posibilidad de encontrar esperanza incluso en los lugares más oscuros.
Dirigida por: Travis Knight
Con: Peyton Elizabeth Lee, Jacob Tremblay, Carey Mulligan, Mahershala Ali, Angela Bassett, Awkwafina, Richard E. Grant
Estudio: LAIKA Studios
Sitio Oficial: laika.com
Rating: PG-13 -Guia de Padres Recomendada; Mayores de 13 Años-
Fechas de Estreno: EE.UU. 23 – Oct, ESPAÑA 23 – Oct, MÉXICO 29 – Oct