Hay películas que nos acompañan durante una etapa de nuestra existencia. Y hay otras que, sin que nos demos cuenta, terminan acompañándonos toda la vida. Toy Story pertenece a ese segundo grupo.
Muchos conocimos a Woody cuando apenas entendíamos lo que significaba despedirse. Crecimos con Buzz creyendo que siempre habría alguien dispuesto a recordarnos que podíamos llegar “al infinito y más allá”.
Lloramos con Andy cuando llegó el momento de dejar atrás la infancia. Y años después, volvimos a despedirnos con Toy Story 4, convencidos de que aquel era el cierre perfecto.
Por eso, cuando Pixar anunció Toy Story 5, la pregunta fue inevitable: ¿de verdad quedaba algo más por contar? La respuesta, afortunadamente, no está en repetir el pasado. Está en mirar hacia el futuro.
Una de las decisiones más inteligentes de Toy Story 5 es abandonar la idea del antagonista tradicional. No hay un juguete malvado intentando destruir al grupo. No existe un coleccionista obsesionado ni una guardería caótica esperando al otro lado.
El conflicto esta vez es mucho más cotidiano… y quizá por eso mismo resulta más inquietante.
Los juguetes descubren que ya no compiten contra otros juguetes. Ahora compiten contra las pantallas.
Bonnie, que ya ha crecido un poco más, comienza a interesarse cada vez menos por las aventuras imaginarias y más por un nuevo dispositivo inteligente llamado Lilypad, un juguete tecnológico diseñado para mantener a los niños entretenidos durante horas.
De pronto, Woody, Buzz, Jessie y el resto descubren que el mayor desafío no consiste en escapar de una habitación… sino en volver a ser importantes.
Y qué tema tan actual, porque no habla únicamente de juguetes. Habla de nosotros, de cómo todo cambia, de cómo aquello que alguna vez fue indispensable puede sentirse reemplazable de un momento a otro.
El tiempo nunca deja de avanzar
Algo que Pixar ha sabido hacer desde la primera película es tratar a su audiencia con respeto. Nunca han fingido que el tiempo se detiene.
Andy creció.
Bonnie creció.
Y nosotros también.
Toy Story 5 abraza esa realidad con muchísima sensibilidad. En lugar de pelear contra el paso del tiempo, decide preguntarse qué ocurre cuando el mundo cambia más rápido que nosotros.
¿Cómo encuentra su lugar alguien que siente que ya no pertenece? ¿Cómo se adapta quien teme quedarse atrás?
No importa si eres un juguete, un adulto comenzando una nueva etapa o alguien enfrentando un cambio inesperado. Todos hemos sentido alguna vez ese miedo.
Y ahí es donde la película encuentra su mayor fortaleza.
Aunque Woody y Buzz siguen siendo fundamentales para la historia, esta entrega permite que Jessie brille como nunca antes.
Su liderazgo nace desde el cariño y no desde la autoridad. Se convierte en ese personaje capaz de recordarles a todos que la importancia de un juguete nunca ha dependido de lo moderno que sea, sino de los recuerdos que ayuda a construir.
Es un desarrollo natural para uno de los personajes más queridos de la saga y demuestra que Pixar entiende perfectamente el legado que cada uno de ellos representa.
La animación sigue siendo un pequeño milagro
Hablar de Pixar siempre implica hablar de innovación visual, pero lo más sorprendente es que esa tecnología nunca termina opacando la emoción.
Cada textura, cada reflejo, cada movimiento parece existir únicamente para acercarnos más a los personajes. Las habitaciones tienen vida. Las expresiones transmiten más que muchos diálogos.
Los pequeños detalles convierten objetos cotidianos en escenarios gigantescos. Y cuando la película necesita emocionar, no recurre únicamente a la música o al espectáculo.
Quizá el aspecto más interesante de Toy Story 5 sea que nunca demoniza la tecnología. No dice que las pantallas sean malas, tampoco afirma que el pasado siempre fue mejor.
Lo que propone es una conversación mucho más equilibrada, nos recuerda que la imaginación necesita espacio. Que jugar no consiste únicamente en tocar una pantalla y qeue crear historias sigue siendo una de las herramientas más poderosas para crecer.
Es un mensaje que conecta tanto con los niños de hoy como con los adultos que alguna vez hicieron hablar a un vaquero de plástico y a un astronauta de juguete.
Y como toda buena película de Pixar, el humor funciona en distintos niveles. Los niños disfrutarán las situaciones absurdas, las persecuciones y los nuevos personajes.
Los adultos encontrarán referencias, ironías y comentarios que hablan directamente sobre nuestra relación con la tecnología, el tiempo y la nostalgia.
Es un equilibrio difícil de conseguir, y Toy Story 5 lo logra con mucha naturalidad.
¿Vale la pena volver al cine por estos personajes?
Creo que sí. No únicamente porque sea una nueva entrega de una de las franquicias más importantes de la animación, sino porque recuerda algo que muchas veces olvidamos.
Las mejores historias nunca hablan realmente de juguetes, sino de las personas, así como de sus emociones.
Hay despedidas, cambios, amistad entrañable.
Se trata de comprender que crecer no significa dejar atrás aquello que amamos, sino encontrar nuevas formas de llevarlo con nosotros.
Ver Toy Story 5 es reencontrarse con personajes que han estado presentes durante tres décadas y descubrir que todavía tienen algo importante por decir.
Es un regalo para quienes crecieron con ellos, porque quizá la magia de Toy Story nunca estuvo en que los juguetes cobraran vida cuando nadie los veía.
Quizá siempre estuvo en que nosotros también crecíamos junto a ellos.
Cada película ha llegado en un momento distinto de nuestras vidas.
Y ahora, cuando entendemos que la nostalgia no consiste en querer regresar al pasado, sino en agradecer que existió.
Toy Story 5 no intenta reemplazar el lugar que ocupan las películas anteriores, construye sobre ellas, las honra. Y nos recuerda que siempre habrá espacio para una nueva aventura cuando los personajes siguen teniendo algo honesto que contar.
Porque al final, los juguetes cambianrán, los niños crecerán y la tecnología evolucionará. Pero las historias capaces de hacernos sentir en casa… esas nunca pasarán de moda.
Dirigida por: Andrew Stanton, Kenna Harris
Con: Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack, Ernie Hudson, Greta Lee, Conan O’Brien, Annie Potts
Estudio: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures
Sitio Oficial: pixar.com
Rating: PG-13 -Guia de Padres Recomendada; Mayores de 13 Años-
Fechas de Estreno: EE.UU. 19 – Jun, ESPAÑA 19 – Jun, MÉXICO 19 – Jun