Los Roses (2025)

Osito Barrigón
Por
Osito Barrigón
"A tubby, little cubby all stuffed with fluff".
5 Min Lectura

The Roses (Los Roses) no se limita a entretener: te pellizca y te obligan a mirar lo que creías seguro. Esta cinta trae consigo flores hermosas y espinas mortales, para hablarnos de ambición, de resentimiento, de lo que sucede cuando el amor empieza a agrietarse bajo el peso de lo cotidiano.

No es solo un remake ni una comedia oscura más: es una mirada a los márgenes de un matrimonio moderno, donde el éxito profesional, la expectativa social y las pequeñas humillaciones se convierten en batallas silenciosas.

Los Roses se inspira en The War of the Roses (1989), basada en la novela de Warren Adler, pero lo importante es que los creadores dejan claro que no querían repetir, sino reinventar.

La idea no es recontar la misma historia, sino explorar cómo luce hoy un matrimonio cuando los roles cambian, las ambiciones chocan, y la vida —esa que juramos proteger— es lo que más nos lastima. ¿Qué tal si ella triunfa en lo suyo, mientras él tropieza en lo que siempre se creyó su lugar seguro? Esa grieta es la que abre esta película.

Ivy Rose es una mujer con pasión, talento, y ambición; una chef que lucha por hacerse oír, por ser reconocida, por no quedarse atrás en sueños propios. Theo Rose, arquitecto, creativo, exitoso… hasta que no lo es tanto. Su carrera se derrumba, los proyectos fallan, y Theo pasa de ser quien provee la admiración del mundo, al hombre que ve cómo su esposa empieza a eclipsarlo.

Estos personajes no son fáciles de amar al principio, ni al final. No son villanos. Son seres humanos que se van rompiendo poco a poco: Ivy con la firmeza del que ha esperado demasiado reconocimiento, Theo con el orgullo herido, con la necesidad de sentido, de espacio, de volver a creer en sí mismo.

Verlos juntos, verlos enfrentarse, ver cómo los gestos más cotidianos se convierten en minas emocionales, es lo que da fuerza a la historia.

El conflicto silencioso: roles, ambiciones y resentimientos

Ese núcleo esconde muchas preguntas:

  • ¿Qué sucede cuando quien siempre fue el sostén profesional ya no lo es?
  • ¿Cuándo cambia el poder en la pareja, quién lo asume?
  • ¿Cómo lidiamos con el rol invisible del hogar, de la crianza, de lo emocional?
  • ¿Qué queremos decir cuando decimos “te apoyo”, “soy feliz por ti”, “eres mi orgullo” — y lo sentimos — pero también duele que no haya reciprocidad o reconocimiento?

Ivy triunfa, Theo cae; Ivy realiza sueños y Theo se queda con la sombra de lo que pudo ser. Lo admirable es que la película no los demoniza ni los absuelve. Los muestra en sus contradicciones, en sus ganas de amar y su furia cuando se sienten invisibles.

El tono de Los Roses oscila entre la comedia oscura y el drama sentido. Hay momentos que te sacan una risa incómoda, porque reconoces algo propio: una conversación, un silencio, una mirada frustrada. Los protagonistas intercambian diálogos afilados, insultos con estilo, reproches llenos de verdad.

Pero también hay momentos donde la película se resiste a caer en lo grotesco absoluto. No siempre quiere sangrar hasta el hueso; en vez de eso ofrece espinas y promesa de curación. Ese balance —de mostrar lo doloroso sin dejar de lado lo humano— es lo que la hace sentir cercana.

Los Roses es más que una película sobre un matrimonio que se desmorona. Es un espejo donde te ves cuando callas, cuando te conformas, cuando dejas de luchar por espacio en la relación, por tono de voz, por identidad. Es verla decir “te apoyo, te amo” mientras el silencio, los reproches mínimos y los sueños rotos graban sus grietas profundas.

Vela con el corazón preparado, ríete con los momentos absurdos, y si lo sientes necesario, llora con los silencios que pesan. Los Roses duele, pero duele porque sueña con un matrimonio que aún podría repararse, con personas que aún podrían escuchar, con amor que vale la pena incluso cuando es difícil.

Título Original: The Roses: A Love Story (2025)
Dirigida por: Jay Roach
Con: Olivia Colman, Benedict Cumberbatch, Kate McKinnon, Andy Samberg, Ncuti Gatwa, Sunita Mani.
Estudio: Searchlight Studios
Sitio Oficial: searchlightpictures.com
Rating: PG-13 -Guia de Padres Recomendada; Mayores de 13 Años-
Fechas de Estreno: EE.UU. 29 – Ago, ESPAÑA 29 – Ago, MÉXICO 28 – Ago
Comparte Este Artículo
Seguir:
"A tubby, little cubby all stuffed with fluff".
No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *