Walt Disney, de la realidad a la fantasía

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Un 5 de diciembre, hace 109 años, nació Walt Disney, cuya obra y legado seguramente han tocado la vida de todos nosotros.

Para conmemorar el nacimiento del visionario más importante en entretenimiento familiar del siglo pasado, su hija Diane Disney Miller cuenta algunas anecdotas desde el Walt Disney Family Museum, en San Francisco.

Hablar con ella es asomarse a la vida real de un hombre excepcional. Un hombre que logró hacer que las orejas de un ratón se convirtieran en ícono mundial, mucho antes de que se hablara de globalización.

Una padre modelo

Diane Disney es la hija biológica y primogénita del matrimonio entre Walt Disney y Lillia Bounds, quienes también adoptaron una niña llamada Sharon, fallecida en 1993.

Una de las curiosidades que recuerda de su padre es que no le gustaba vivir cerca de su trabajo, pues valoraba mucho el tiempo que podía estar solo manejando en el carro.

“Él sabía que llegando al estudio no iba a estar solo nunca más; se la pasaba visitando a los grupos de animación y probablemente invitaba a comer a algún periodista. Tenía un gran tacto para las relaciones públicas, siempre estaba rodeado de gente”, comenta Diane, de 76 años.

Pero así tuviera una jornada densa en la oficina, todos los días llegaba puntual a casa para cenar con su familia, añade.

“Generalmente llegaba alrededor de las 7 de la tarde y durante la cena sí hablaba de sus proyectos, pero creo que no tuvimos nosotros un impacto en su trabajo del todo, no siempre le gustaban nuestras retroalimentaciones”, exclama en medio de una sonrisa.

Durante muchos años, Diane tuvo que contestar la siguiente pregunta: ¿qué se siente ser la hija de Walt Disney? Y su respuesta, dice, siempre ha sido la misma.

“Viví las experiencias que muchas familias viven, nunca me sentí especial. Él era un padre al que le gustaba tomar fotos con sus hijas en las vacaciones, normal, era un hombre maduro, pero muy fresco, no posado”.

Reconoce que ahora lo admira más porque fue una persona singular, sobre todo porque logró llegar lejos con base en el trabajo.

“Él no fue a la escuela más allá de los 16 años, se educaba en la biblioteca leyendo libros que él escogía para sí mismo, fue un autodidacta como muchos otros hombres de ese periodo”, expresa.

“Mi papá decía que toda su vida había trabajado muy duro, pero que nunca había sido infeliz; era un hombre que anhelaba una vida confortable, pero no exenta de esfuerzo.

“Fue un espléndido padre y un espléndido esposo, pero siempre estuvo fascinado por las cosas que le interesaban: la mecánica, la transportación, la comunicación, el arte abstracto, la música y la civilización”.

Para museo

Hace un año, el 1 de octubre del 2009 para ser exactos, Diane cristalizó el sueño de inaugurar el Walt Disney Family Museum, en San Francisco.

Este lugar muestra en 10 salas la vida entera de su padre, y exhibe colecciones, artículos personales e inéditos, bocetos de todos sus personajes, los años complicados durante la Segunda Guerra Mundial y la historia de la compañía que fundó.

Siempre supe que la vida de mi padre había sido fantástica y por eso quise hacer este museo. Me decían que por qué mejor no escribía un libro, pero no es lo mismo, aquí tu puedes estar parado frente a toda una vida, el mismo sitio tiene vida, lo puedes ver y lo puedes escuchar”.

El lugar es impresionante desde el vestíbulo, en donde están expuestos 248 premios, incluyendo algunos de los Óscares que recibió.

Diane aclara que un objetivo importante del museo es que la gente conozca que Walt Disney tuvo una vida de picos altos y bajos; por eso la experiencia al visitarlo es muy diferente a la de ir a Disneylandia, en donde todo es alegría y finales felices.

“Quiero que el público sepa que él era una persona real, sobre todo las generaciones nuevas que sólo asocian su nombre en la portada de una película o de un videojuego”.

Huelga y quiebra

Una de las salas del Walt Disney Family Museum exhibe fotografías e imágenes en video de la huelga que los animadores de la firma hicieron en 1941 y que detuvo a la compañía por cinco semanas.

“Mi padre decía que las crisis eran oportunidades, pero realmente en su vida tuvo momentos devastadores”, comenta.

El museo expone también la quiebra que trajo al Estudio el producir filmes ambiciosos tales como Fantasía, que a la larga sería considerado una pieza de arte y que, de hecho, fue recientemente lanzado en versión Blu-ray con algunos pasajes inéditos como el corto Destino, realizado en colaboración con Salvador Dalí.

El museo también pretende hacer tributo al equipo de gente con el que su padre logró realizar sus sueños, enfatiza.

“Él era el primero en decir que no era el único y su gran legado es haber construido un sitio en donde la gente puede experimentar, explorar y seguir adelante aún después de su muerte. La organización que dejó construida permite que ahora haya Disney, después de Disney”, explica. FUENTE: Eugenio Guzmán.

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"A tubby, little cubby all stuffed with fluff".
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