Tienen tantas similitudes y tantas motivaciones en común que el abogado Matt Murdock y el mafioso Wilson Fisk “Kingpin” podrían pasar por amigos, pero nada dista más de eso en la historia de Daredevil.
En la serie Daredevil: Born Again, que llega a Disney+, se profundiza en la encarnecida batalla entre Murdock contra Fisk.
En esta ocasión, el antihéroe ciego desea impedir que su némesis, supervillano, llegue a la Alcaldía de Nueva York.
Hay muchas similitudes entre los dos personajes, por lo que se genera esta dinámica tan comprometida y rica.
Más que nada, aman Nueva York, y el deseo de Matt es hacer lo correcto, lo mejor, por eso sus acciones. Con esa rivalidad, surge esta animosidad que no se resuelve y es insidiosa.
Héroe y villano se enfrascarán en todo tipo de intrigas y luchas por imponerse uno al otro, mientras que se suman viejos aliados y enemigos, como Punisher y Bullseye, en un drama lleno de violentísimas secuencias de acción.
Existe esta pugna que los dos personajes no quieren acabar, y en vez de solucionarla, se vuelven impacientes con el mundo ahí.
Luego de que la serie fuera cancelada por Netflix, pasaron siete años para que los fans del personaje tuvieran otro arco narrativo, esta vez inspirado en la serie de historietas de Frank Miller y David Mazzucchelli.
Creado en 1964 por Stan Lee, Bill Everett y Jack Kirby, el antihéroe Daredevil fue recibido con regular aprobación de la audiencia, pero a finales de los 70 se posicionó como uno de los más interesantes del universo Marvel.
Siempre sobresalió que el vigilante sea un personaje marcado por una discapacidad, el ser invidente, aunque es capaz de entender el mundo por medio del olfato, el gusto, el oído y el tacto.
Esa capacidad es en sí un superpoder. La idea de exponer la herida como un regalo es algo que te hace más fuerte.
Si te apoyas en tus debilidades, si te acercas a ellas, potencialmente te apoyarán. Algo que sucede es algo que te lleva a una ventaja.
No siempre es lo mismo toda vida, pero funciona. No siempre es para todos. Es muy simplista, viéndolo así, pero en este caso funciona esta metáfora del mundo de los superhéroes. info Josué Canela