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La locura de ser un Quijote…

En la literatura Universal existen personajes que por sus características, se han constituido en arquetipos humanos cuya vigencia histórica y literaria es permanente. Es tal la fuerza de su personalidad, que su “realidad” la percibimos como si de seres irreales se tratase.

Don Quijote es uno de aquellos personajes. Creado por la pluma de Miguel de Cervantes Saavedra, da vida a la novela cuyo título original es “El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”.

No pretendo en estas líneas comentar las innegables y aclamadas cualidades de belleza y armonía de la obra o la solidez de la estructura conceptual de la misma.

Mi pretensión es acercarme al Quijote humano, al Quijote profundo, a aquel ingenioso hidalgo que página a página, llena nuestra alma de romántico anhelo por dedicar la vida a un Ideal y luchar y combatir por todo lo noble y todo lo bueno. ¿Dónde reside esa mágica fuerza que nos llena de respeto y admiración por aquel que enloqueció leyendo novelas de caballería y se lanzó a deshacer todo tipo de agravios y entuertos?

Todos aquellos personajes se encuentran en nuestro inconciente, interactuando e impulsándonos desde nosotros mismos o desde el entorno, a actuar y vivir según la manera como ellos son movidos o conmovidos. Por ello, conforme avanzamos en la lectura de la novela, mientras reímos con las divertidas complicaciones que se presentan, se va levantando una secreta admiración por aquel hidalgo que vio transfigurada a una humilde campesina en su Dama Dulcinea del Toboso. Y así vamos, poco a poco, haciéndonos partidarios de Don Quijote, y sin darnos cuenta despertamos un dormido idealismo con más y más fuerza, hasta que acabada la lectura deseamos intensamente que el Caballero de los Espejos sea derrotado por nuestro héroe. Porque ya para entonces hemos casi descubierto la espléndida vida del ingenioso hidalgo y la triste existencia de los cuerdos, que pugnan por hacerle entrar en razón, para que abandone esas locuras de Damas y Caballeros, y retorne a su casa a llevar una vida apacible, lejos de las aventuras, de los riesgos, del entusiasmo y todo motivo profundo de vivir y morir.

Tarde!, el Sancho de la novela descubre la dicha inmensa de vivir con un ideal.
Tarde!, porque ya Alonso Quijano ha vuelto a la vida y Don Quijote ha muerto como un valiente; y, puesto que no fue él quién vivió tales aventuras, no las recuerda.
Tarde!… como tarde en muchos será el despertar hacia los ideales cuando la vida inicie su curva descendente.

Ese Quijano profundo no está en la novela, allí vive sòlo un reflejo. Tampoco se encuentra en el tiempo. Tampoco se encuentra en el insigne Miguel de Cervantes. Ese Quijote humano y profundo está, pues, en nosotros, si tenemos la fuerza y el valor de ser Idealistas. Aquellos que ya no tienen ideales, que han abandonado la vida heroica y apasionada, son aquellos que dieron muerte al Quijote de su corazón, reemplazándolo por el mediocre Sansón Carrasco. Para estos últimos, la existencia perdió vida, perdió impulso, perdió sentido.

Los médicos de hoy han diagnósticado como Locura, al mal que le aquejaba a Alonso Quijano; y todos los mediocres del mundo sonrieron satisfechos, y todos los tibios del mundo proclamaron la Santa cordura de… ser tibio. Como Idealistas, en cambio, nos rebelamos contra ello. Porque no es locura vivir por un Ideal, ni locura creer en la existencia de Damas y Caballeros o rendir culto al honor, y luchar por la justicia defendiendo a los pobres, a los necesitados y a los débiles.

“No es locura creer en Dios.”
“No es locura amar todo lo noble y todo lo bueno.”
“No es locura enfrentarse con los gigantes para convertirlos en molinos de viento.”
“No es locura en esta locura del mundo de egoísmo y violencia ser idealista.”
“No es locura seguir la divina enajenación de Don Quijote.”
“No es locura luchar apasionadamente por la construcción de mundo nuevo y mejor.”

[COLOR=Purple]Si Tù eres idealista, el Quijote profundo está en ti.;)

(Fuente: acropolisperu.org)

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5 comentarios

  • Buen tema:

    Nadie debe abandonar nuestros seños, nuestros ideales, como el Quijote, aunque para otros sean locuras.
    El quijote nos enseñan tantas cosas, nos muestran dos mundos distintos y como (cambiando un poquito el tema, disculpen) las personas dentro de todo puede influir a otras personas, nos enseña el valor de la amistad, tantas cosas..

  • Quizàs este sea “uno de esos momentos” en que creemos que El Quijote, no pasa de ser una obra de Cervantes :blackeye: y, por lo mismo, no debemos permitir que “nuestro propio Quijote” desaparesca tras nuestros temores. Hay que sacar fuerza de flaqueza y luchar, sin descanso, por todas y cada una de nuestras iluciones… especialmente por esas que màs difìciles nos parecen.:)

  • Estoy de acuerdo en que todos llevamos un quijote dentro de nosotros. Es màs, de no ser asì, ¿ còmo luchariamos por conseguir hacer realidad nuestros ideales?. Muchas veces pensamos que hemos perdido todo y nos abandonamos al dolor y a la decepciòn; sin entender que, cuando hacemos eso, es cuando realmente estamos vencidos. Ser un quijote, es tener el coraje y la voluntad de luchar por lo que queremos. No importa si nos llaman locos… locos aquellos que no creen en las locuras!.

  • Como buen osicopiòn, tomè la canciòn de tu respuesta y la puse en mi galerìa. :lol::lol:

    Sabes, pienso que todos llevamos un Quijote dentro de nosotros y muchas veces, lo ignoramos conciente o inconcientemente. Ahora bien, lo importante es que està en nosotros y que debemos dejarle actuar. No luchar por nuestros ideales, sean cuales sean, es un error del que, màs temprano que tarde, nos arrepentiremos… asì es que, ¡¡ Voy a por Mi Dulcinea y hago de esta canciòn mi Himno de Batalla !! 🙂

  • Hola Tòmas, te saludo con mucho cariño. Me ha gustado mucho tu nuevo tema. Recuerdo que El Quijote de la Mancha lo “tuve que leer dos veces” cuando estudiaba >.> … pero, sì, la obra de Cervantes no tiene igual. Y creo que todos nosotros debieramos tener mucho de Quijote y luchar por defender y alcanzar nuestros ideales… aunque muchas veces “nos tilden de locos” por ello.
    Màs triste ha de ser el no tener la fuerza para defenderlos… y peor aùn, el no tenerlos.

    Con fe lo imposible soñar,
    al mal combatir sin temor.
    Triunfar sobre el miedo invencible,
    en pie soportar el dolor.

    Amar la pureza sin par,
    buscar la verdad del error…
    vivir con los brazos abiertos,
    creer en un mundo mejor

    Es mi ideal,
    la estrella alcanzar.
    No importa cuàn lejos
    se pueda encontrar.
    Luchar por el bien,
    sin dudar ni temer
    y dispuesto al infierno llegar si lo dicta el deber.

    Y yo sé
    que si logro ser fiel
    a mi sueño ideal,
    estará mi alma en paz al llegar
    de mi vida el final

    Será este mundo mejor
    si hubo quien, despreciando el dolor,
    combatió hasta el último aliento

    Con fé lo imposible soñar
    y la estrella alcanzar…

    Tema : Sueño Imposible, de la Obra “El Hombre de la Mancha”

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