Abuso Sexual: ¿Qué es? ¿Qué pasa? ¿Qué hago?

Pipis
4 Min Lectura

Esta es la información que nos proporcionó la especialista de CAPEP (Centro de Atención Psicopedagógica de Educación Preescolar) con el fin de ayudar a detectar si hubiese algún caso de abuso sexual hacia alguno de nuestros pequeños, y sobretodo qué podemos hacer para ayudar. Espero que les sirva de algo 🙂

¿Qué es?

Es cualquier contacto de naturaleza sexual entre un menor y una persona mayor o de la misma edad.

Existen tres niveles:

Leve: Proposición de actos sexuales, revistas y películas pornográficas y exhibicionismo. Esto es cuando estamos expuestos a ello sin haber dado el consentimiento de que se nos mostrase, desafortunadamente en este caso se podría decir que la mayoria hemos pasado por esto pues en puestos de periódico podemos encontrar revistas de este tipo en exhibición a los ojos de los pequeños.

Moderado: Es el manoseo sexual con o sin reciprocidad, frotación genital o anal “sin penetración”. Esto se refiere más que nada cuando alguien se acerca demasiado a la persona y/o por medio de amenazas o engaños hace que la víctima toque al agresor.

Grave: Contacto anal-genital con o sin penetración; manual o genital con o sin reciprocidad; contacto oral – genital con o sin reciprocidad.

¿Qué pasa?

Las consecuencias para la víctima son:

– Producto* dañado psicológicamente y a veces físicamente.
– Daño Físico o miedo al daño
– Reacción a la sociedad (vergüenza, temor, rechazo si se enteran)
– Culpabilidad
– Depresión (cambios en la actitud)
– Autoestima baja
– Ira reprimida y hostilidad
– Incapacidad de confiar
– Confusión de roles
– Tendencia a proteger al abusador
– Dificultad de aceptar elogios (temor a pedir “algo” a cambio)
– Disfunciones sexuales
– Comportamientos compulsivos
– Problemas psicosomáticos (que desarrolla síndromes de enfermedades imaginarias o reales como un mecanismo de autodefensa; síntomas corporales que proceden de alteraciones emocionales (cefalea, problemas digestivos, insomnio, etc.)

¿Qué hacer?

– Creer en la víctima
– La víctima NO ha cometido una falta
– Conocer los conflictos del menor agredido
– Evitar mencionar palabras que denigren o confundan la personalidad del menor (por ejemplo comentarios como – …ya no vales nada…, etc., que suelen darse principalmente hacia mujeres)
– Abstenerse de mencionar promesas que no se cumpliran (Esto porque hay ocasiones en que el enojo hace decir cosas como, si se te acerca lo mato, o …ya verás cuando lo/la vea…, pues el no cumplir con lo dicho hará que la víctima sea incapaz de confiar)
– Evitar preguntar las razones por las que la víctima permitió que la agredieran (sobretodo con los pequeños pues es difícil imaginar que un menor pueda defenderse de un adulto, además de que haya amenazas de por medio)
– Cooperar y brindar apoyo a las víctimas y familia (esto es en caso de una tercera persona)

Pues esta información es lo que puedo aportarles, ojalá y les sirva de algo, espero que no sea ofensivo por las palabras empleadas, pero sobretodo recuerden que es importante hablar con los niños con las palabras que son, debemos ir quitando esos tabús sobre el sexo pues ello hace que cuando son agredidos les de más vergüenza hablarlo por miedo al rechazo. ::

*Esto es referente a la víctima, sea niño o adulto

Comparte Este Artículo
10 Comentarios